Modelos Alternativos Residenciales: Explorando el Coliving y el Cohousing

Los modelos alternativos residenciales como el coliving y el cohousing están transformando el concepto de "hogar", adaptándose a las necesidades contemporáneas de espacio y acceso a la vivienda.

Reinventando la forma de vivir

En un mundo donde el concepto de hogar está evolucionando constantemente, los modelos alternativos residenciales se presentan como soluciones innovadoras para enfrentar los desafíos de vivienda actuales como el espacio o el acceso a la misma, a la vez que ofrecen una mejor calidad de vida a través de la comunidad y la sostenibilidad. 

 

En este post analizaremos dos de estos modelos, el coliving y el cohousing, desglosando sus características y beneficios y cómo están transformando el concepto de «hogar».

Cohousing: comunidad y cooperación

El cohousing es un modelo de vivienda que se centra en la creación de una comunidad íntima y colaborativa. En el cohousing, los residentes disfrutan de la privacidad de sus propias casas, completas con todas las necesidades básicas, pero también se benefician del acceso a espacios compartidos. Estas zonas pueden incluir jardines comunitarios, cocinas de uso común, salas de juegos y talleres, espacios de coworking, etc… que no sólo fomentan la interacción entre vecinos sino que también facilitan una vida más sostenible mediante el uso compartido de recursos.

Uno de los pilares del cohousing es la participación activa de los residentes en todas las fases, desde el diseño, como actualmente está ocurriendo en el Edificio Pinea planteado con un proceso de co-creación desde la fase de Proyecto hasta la gestión diaria de la comunidad. Esta implicación temprana en el diseño del edificio asegura que las necesidades y deseos de todos se reflejan en las decisiones de diseño, fomentando un entorno de apoyo mutuo y cooperación. 

El resultado es un tejido social fuerte, donde la seguridad y el bienestar colectivo son prioritarios, ofreciendo un espacio ideal para cualquiera que valore la interconexión comunitaria.

Coliving: Flexibilidad y Conveniencia

Por otro lado, el coliving se adapta a un estilo de vida más urbano y dinámico. Este modelo atrae especialmente a jóvenes profesionales, nómadas digitales y estudiantes que buscan un lugar para vivir al mismo tiempo que establecer una red social activa.

 

Los residentes de coliving disponen de espacios privados más compactos, como habitaciones o estudios pequeños, pero también disfrutan de amplias áreas comunes que incluyen cocinas, salas de estar y espacios de trabajo colectivos.

 

El coliving se distingue por su inclusión de servicios como limpieza, mantenimiento y, a veces, comidas y eventos sociales, todos incorporados en el alquiler. Este modelo ofrece una gran flexibilidad, con contratos de arrendamiento que pueden ajustarse a la duración que el residente necesite, lo cual es ideal para aquellos cuya situación laboral o personal requiere movilidad o cambios frecuentes.

Ventajas integrales de los Modelos Alternativos Residenciales: enfoque en sostenibilidad, comunidad y economía

Sostenibilidad ambiental

Los Modelos Alternativos Residenciales buscan, como hemos visto en el punto anterior, optimizar el espacio y los recursos y fomentar las relaciones sociales. Pero además, ejercen un impacto significativo en la reducción de la huella ambiental. 

 

Estos modelos fomentan el uso compartido de recursos en el sentido más amplio del concepto, desde los propios espacios hasta coches o incluso herramientas y electrodomésticos, reduciendo así la cantidad total de bienes que necesitan ser producidos, mantenidos y, eventualmente, desechados. 

 

Además, las viviendas en estos modelos de vivienda alternativa tienden a diseñarse con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad que apuestan por el uso de materiales de construcción ecológicos y sistemas de energía renovable. En definitiva, un modelo residencial más verde que reduce su impacto ambiental promoviendo un entorno más saludable y sostenible para sus residentes y la comunidad en general.

Fortalecimiento de la comunidad

En términos de comunidad y relaciones sociales, los modelos alternativos residenciales están diseñados para fomentar las interacciones entre vecinos, algo que a menudo se pierde en las configuraciones residenciales tradicionales. Estos modelos propician un sentido de pertenencia y apoyo mutuo a través de actividades comunitarias y espacios compartidos que son gestionados y cuidados por todos los residentes. 

La creación de comunidad entre los vecinos mejora de forma significativa la calidad de vida diaria construyendo redes de seguridad emocional y práctica entre los vecinos. Por ejemplo, los residentes pueden participar juntos en programas de reciclaje, actividades de jardinería comunitaria, o iniciativas de cuidado infantil cooperativo, lo que aumenta la cohesión y la resiliencia comunitaria.

Un claro ejemplo de diseño residencial con foco en la comunidad y el fortalecimiento de las relaciones entre vecinos es el Edificio Madreselva, proyecto en desarrollo en Burjassot, Valencia, que ofrece diferentes áreas comunes, espacios de coworking y zonas verdes pensadas para promover el desarrollo de una comunidad activa y conectada.

Ventajas económicas

Económicamente, los Modelos Alternativos Residenciales ofrecen múltiples ventajas. Por un lado, al compartir espacios y recursos, los residentes pueden disminuir sus gastos mensuales significativamente. Esto incluye ahorros en renta, ya que los costes se dividen entre más personas, así como en utilidades y mantenimiento. 

Por otro lado, la flexibilidad en términos de tamaño de los espacios habitables y la duración de las estancias puede adaptarse mejor a las fluctuaciones económicas o cambios en las circunstancias personales. Por ejemplo, en un modelo de coliving, un profesional que trabaja a distancia puede optar por un espacio más pequeño al viajar frecuentemente, reduciendo aún más sus gastos de vivienda. En el caso del cohousing, la cooperación para grandes compras o proyectos, puede ser más económica que en una situación donde un individuo o familia debe asumir el coste por sí solo.

Impacto a largo plazo

A largo plazo, los Modelos Alternativos Residenciales promueven un enfoque de vida más colaborativo y menos centrado en el consumo individualista. Este cambio de paradigma tiene el potencial de mejorar la calidad de vida de los individuos y contribuir significativamente a objetivos más amplios de sostenibilidad y bienestar comunitario. 

 

Estos modelos, al enfocarse en la eficiencia, la comunidad y la sostenibilidad, pueden ofrecer respuestas a algunos de los problemas más complejos de las sociedades urbanas modernas, incluyendo el aislamiento social, la inseguridad económica y los desafíos ambientales.

 

Tanto el cohousing como el coliving están transformando el concepto de «hogar», que evoluciona de ser simplemente un lugar privado donde uno vive, a un espacio donde la vida se vive y se comparte colectivamente. Son conceptos que están redefiniendo la manera en que interactuamos con nuestros vecinos y gestionamos nuestros recursos, enfatizando la sostenibilidad, la interacción social y la cooperación. 

 

Estos modelos alternativos residenciales demuestran que es posible cambiar, no sólo el lugar dónde vivimos, sino también cómo lo vivimos, respondiendo a un creciente deseo de conexiones más profundas y una vida más integrada y sostenible.